
El Envejecimiento o Heliodermitis es una de las consecuencias de la sobreexposición al sol. Este término se refiere a las modificaciones de la apariencia y función de la piel.
El envejecimiento inducido por la radiación UV es una consecuencia a largo plazo de la radiación. El fotoenvejecimiento promueve cambios del proceso de envejecimiento normal en las áreas expuestas.
La cara es el área del cuerpo que más lo padece; la piel se puede arrugar y volverse flácida y, por lo general, es más densa y va tomando un color amarillento, con poros dilatados; esta apariencia es lo que comunmente se conoce como “piel de naranja”.
Un ejemplo claro son las arrugas radiales que aparecen en el labio superior y estas alteraciones físicas se agrupan bajo el término de elastosis solar o actínica. También puede haber un enrojecimiento en el cuello o se puede desarrollar una pigmentación oscura y los capilares se rompen, dando origen a las telangiectasias (pequeñas malformaciones vasculares en forma de araña). En la parte posterior del cuello, la piel es más gruesa y pueden aparecer arrugas mucho más profundas, secundarias a la exposición solar. En las extremidades y el dorso de las manos, aparecen unas pecas de color rojo que luego se pueden transformar en cicatrices poligonales.
Los Cambios pueden evitarse teniendo en cuenta tu tipo de piel y los siguientes putos:
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